Makerspace: herramienta para nuevas ideas

Los makerspaces, ou espacios maker, son una de las metodologías nuevas que permiten enseñar y activar el aprendizaje a través de la creación de objetos físicos junto a la aplicación de los conceptos aprendidos.

Se trata de un rincón donde los alumnos aprenden de manera independiente.

Dicho método es un complemento importante a nivel educativo porque su aprendizaje es basado por medio de proyectos como soporte.

imagen de personas trabajando en un espacio maker

Con diferentes técnicas, ideas y materiales para el desarrollo emprendedor.

Su contenido es usado para incentivar e impulsar los conocimientos adquiridos de forma dinámica.

Por otro lado, los makerspaces con categoría low-cost son aquellos que se desenvuelven en un área de bajo presupuesto sin tecnología o medios, pero, que de igual forma son eficaces para la formación educativa.

La democratización de estos espacios colaborativos, además de aportar soluciones y reflexiones, también nos permite trabajar conjuntamente.

Una combinación entre demanda y entusiasmo que rápidamente llamó la atención de los educadores.

Lo cual ha adquirido relevancia a nivel educativo convirtiéndose en una herramienta más para el desarrollo de las nuevas ideas.

El objetivo es simple.

Se trata de jugar, crear y experimentar con la finalidad de producir experiencias inolvidables.

Makerspaces en la educación

Luego de haber conocido el concepto como una metodología de apoyo para la educación, también es un instrumento que evita olvidar lo aprendido, debido a su forma práctica de estudio que utiliza diversos elementos.

Por tal motivo, dejaré 5 razones para aplicarlo en tus aulas o escuela.

Probablemente sea un término que apliques diariamente.

Animar a la investigación

Este tipo de espacio se diferencia de las clases tradicionales porque permite la evolución del estudiante.

Enseñar a fracasar

A diferencia de los castigos que duramente eran ocasionados por una equivocación, con la técnica del makerspace tiende a ser más flexible porque la idea es experimentar, equivocarse e incluso corregir al identificar el mismo error varias veces.

El makerspace es exactamente para eso, para errar cuantas veces sea posible.

Mantener la atención

Los espacios maker sonabiertos, tipo estudio de campo, donde se realizan experimentos siguiendo una serie de pasos.

De esta manera, el conocimiento y atención juega a favor del conocimiento.

Para personas que no son tan apasionadas con la lectura, este tipo de método es ideal para aprender más fácil.

Las ideas se van almacenando en la memoria como si fuera un juego.

Trabajar la resolución de problemas

Este tipo de espacio tiene como misión mejorar las habilidades de manera entretenida mientras se trabaja hacia un objetivo predeterminado.

La resolución de problema tiende a ser maleable cuando reconocemos dificultad, anomalías o entorpecimientos que son siempre necesarias para resolver cualquier situación, procurando la mejor solución.

La importancia de “los problemas”, es que nos ayudará a manejar en el día a día de nuestra vida.

Fomentar la comunicación y habilidad interpersonal

Este tipo de relación es importante crear para lograr con éxito los proyectos.

Sin embargo, antes se necesita conocer las opiniones de los demás, comprenderlas y aplicarlas sin olvidar aquella idea propia para llevar a cabo el cometido.

Poseer estas habilidades más de un 50% garantiza un óptimo manejo de las emociones para desenvolver soluciones en cualquier eventualidad que se pueda presentar.

El mundo ya está lleno de procesos automatizados, la inteligencia artificial cada vez está adentrando a nuestras actividades cotidianas.

Entonces, la idea es que los futuros profesionales no sólo hagan su trabajo impecable, si no también que se destaquen por la forma de realizar el trabajo.

No todo lo podemos dejar en manos de máquinas, puesto que existen cosas que se realizan desde el conocimiento humano.

Tu comunidad es una ventana de expansión

Lo bueno de los espacios maker es que no se necesita de última tecnología para estudiar con dicho método.

Una de sus ventajas es que el espacio puede ser creado por la comunidad, es decir, si se comunica la idea del proyecto a los vecinos, amigos y profesores, probablemente se pueda crear un lugar ideal para los estudios.

Se pueden encontrar excelentes espacios físicos fuera de la escuela.

Una responsabilidad que iría bien compartir para generar más espacios maker por la colectividad.

Recicla y rehúsa los materiales

Tanto en los hogares como en las escuelas se encuentran materiales que se pueden reusar, como cartones, plástico, vidrio, entre otros.

Todo lo que nos rodea, la verdad, es de material reciclable que nos pueden ayudar para desarrollar el proyecto desde otro punto de vista.

Ciertamente los aparatos electrónicos e informáticos son altamente contaminantes, sin embargo, pueden ser materiales de gran utilidad para exponer tu creatividad al máximo.

Los espacios maker con categoría low-cost se trata de hacer grandes cosas con lo que primero encontramos o con mínimas piezas.