¿Cuándo colocar límites en la infancia?

Todos los padres deben saber que existen límites para ser destinados al desarrollo del niño durante la infancia como símbolo de amor.

Decir “NO” muchas veces es lo correcto para alinear la conducta del infante y evitar problemas a corto y largo plazo.

Una gran explicación después de una negación, suaviza el impacto de la respuesta, de tal manera, que las rabietas, gritos y pataletas en el suelo dejan de existir.

En la infancia los límites sirven para crear hábitos educativos y aprender valores que durarán para toda la vida.

No tiene nada que ver con culpa o crítica destructiva, muy por el contrario, se trata de construir una relación basada en la confianza.

Una niña triste porque su mamá le coloco límites en el hogar
Crédito de imagen: Freepik/jcomp

Herramientas para el progreso de la infancia

Alejarlo de conductas manipuladoras y peligro es el motivo del por qué es pertinente colocar límites llenos de afecto.

A continuación, enlisto 3 puntos para tomar en cuenta y ser el mejor guía de tu crío.

  • Al poner límites se aprende

Cuando se colocan límites en el niño, es un modo que toda madre adopta para que aprenda lo que debe o no hacer.

De esta manera el responsable cumple con el objetivo de ofrecer un modelo de desenvolvimiento y conducta para la crianza.

  • Límites generan autoestima

Dentro del marco de amor y paciencia los límites se convierten en una ayuda para que el niño cree conciencia, a ser más colaborador con la mamá, por ejemplo.

Igualmente, genera una mayor autoestima porque el pequeño se da cuenta que sus actitudes y acciones se toman en cuenta sin llegar a reaccionar impulsivamente.

  • Los límites son un acto de amor

Como dice un dicho popular “El amor lo cura todo”.

En esta parte, trata sobre los límites como un acto de amor, sobre todo cuando son saludables y aplicados para cuidar, proteger y respetar a el menor.

Sin embargo, la protección debe reealizarse de forma adecuada con la finalidad de que el niño pueda adquirir responsabilidad por sus actos.

En el mismo sentido, es necesario dejar de caer en el famoso “Si no me lo compras es que no me quieres” , porque consiste en un juego de poder y manipulación que afecta de forma grave vínculos familiares.

¿Alguna vez le dijiste NO o POR QUÉ LO DIGO YO a tu hijo?

No olvides que como padres debemos buscar asesoría para evitar malos comportamientos y aprender a educar a nuestros hijos.

Si te pareció interesante e importante la materia, visita nuestra categoría Salud en Foco para saber más.